¿Qué te limita en las flexiones hacia delante?

¿Qué te limita en las flexiones hacia delante?

Las posturas de yoga que más ejecutamos en clase son las flexiones hacia delante. Y es justamente a causa de este tipo de posturas que muchos lamentan su falta de elasticidad. Mis alumnos me preguntan a menudo: “¿Por qué no soy más flexible? ¿Qué limita mi flexibilidad?”

¿Qué es la flexibilidad?

Un articulación se considera flexible cuando tiene un amplio rango de movimiento. Pero cuando comparamos la flexibilidad de una persona con otra no hay una explicación sencilla del porqué uno es más flexible que otro. El grado de movilidad articular cambia de persona a persona, y son varios las razones contribuyentes a nuestras diferencias. Aquí te menciono algunas de ellas.

Genética

La elasticidad de los músculos y tendones que rodean una articulación determinan su rango de movimiento. Pero la elasticidad de nuestros tejidos no depende solamente de la cantidad de estiramientos que realizamos a la semana sino también de nuestra genética. La herencia genética de cada uno de nosotros influye sobre la elasticidad de nuestros tejidos. Y estos factores, junto a nuestro hábitos cotidianos, condicionan nuestra flexibilidad. 

Historial clínico

Cuando nos lesionamos el cuerpo responde para sanar la herida. Unas de las respuestas del organismo tras un insulto, por leve que sea, es el aumento en la producción de colágeno. Cuando rompes un hueso, o sobre-estiras un músculo, el cuerpo incrementa la producción de colágeno que es el pegamento natural del cuerpo. El colágeno sirve para crear una cicatriz que repara y refuerza la parte del cuerpo dañada. Las cicatrices y adherencias tras una lesión son una de las causas de pérdida de movilidad. Es por esto que se prescribe un periodo de rehabilitación tras una lesión: para deshacer las rigideces provocadas por el tejido cicatricial. 

Hábitos cotidianos

Los hábitos que repetimos día tras día tiene una influencia tremenda sobre la forma y flexibilidad de nuestro cuerpo. Un movimiento repetitivo que demasiadas personas realizamos cada día día es pasarse horas sentados delante de un ordenador. SE trata de un movimiento repetitivo que nos resta flexibilidad y debilita muestra musculatura. ¿Cómo usas tu cuerpo a diario? ¿Te dedicas unos momentos a diario para quitar las telarañas?

Beneficios de las flexiones hacia delante

El “American College of Rheumatology” recomienda ejecutar flexiones hacia delante para tratar o aliviar el dolor lumbar, sobretodo si ese dolor empeora al estar de pie.

Raquel, la autora del la foto de portada, comenta: “Después de dos semanas y media de yoga por primera vez en mi vida alcanzo mis pies! En serio.  Antes apenas llegaba a las rodillas. Me puedo inclinar hacia atrás con facilidad pero hacia delante para mí siempre ha sido muy doloroso. ¡Viva el yoga!”

El alivio del dolor de espalda y el aumento de la flexibilidad son solo algunos de los beneficios de las flexiones hacia delante (y del yoga). En yoga las flexiones hacia delante son reconocidas por su efecto calmante sobre el sistema nervios. Desde luego, con tantos beneficios habrá que practicarlas a menudo.

¿Cómo se ejecutan las flexiones en yoga?

El grado de flexibilidad en una postura de inclinación hacia delante como Uttanasana depende mucho de los tejidos blandos (músculos y fascias) situados en la parte posterior del cuerpo.

Juegan un papel fundamental los músculos isquiotibiales y la fascia lumbar, estructuras que cubren respectivamente la parte posterior del muslo y de la espalda baja. Con la práctica continuada del yoga  podemos influir sobre la la elasticidad de estos tejidos y mejorar la flexibilidad en la postura.

Empieza tu flexión desde la cadera

La articulación de la cadera (coxofemoral) es el punto de encuentro entre la cabeza del fémur y la pelvis. Está ubicada en la parte frontal de la ingle. Es desde aquí que hay que empezar las flexiones hacia delante en yoga, en vez que desde la lumbar. Concienciar la articulación coxofemoral en yoga descarga tensiones en la espalda baja y contribuye al aumento de flexibilidad de todo el cuerpo.

Mantén las rodillas ligeramente dobladas

Si te notas muy poco flexible en posturas cuales Paschimottanasana, dobla tus rodillas. Esta acción te ayudará a inclinar el tronco sobre las piernas sin comprimir tu columna vertebral. 

Noelia, una profesora de yoga, me enseñó una instrucción que es muy eficaz. Consiste en apoyar el bajo vientre sobre los muslos manteniendo las rodillas dobladas, después ir extendiendo las piernas poco a poco. Cuando el bajo vientre empieza a separarse de las piernas has llegado al tope de tu postura. Mantente aquí y respira.

Paso a paso

Una vez que tenemos más conciencia de la articulación de la cadera podemos extender las piernas despacio y alargar los isquiotibiales de forma paulatina. Es importante no forzar la postura. A veces el afán de llegar con la frente en la espinilla hace que nos saltemos los pasos que preparan nuestro cuerpo para la postura. 

Disfruta del camino

Para mí, lo gustoso de las posturas “reto” es el enigma que representan. Son como piezas de un rompecabezas que tengo que poner en su sitio. El proceso de investigación y búsqueda que es el yoga sin duda me ha brindado más flexibilidad. Pero aún de más valor es la conciencia física adquirida al entender y usar mi cuerpo como un todo.

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

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