El alineamiento en el yoga

El alineamiento en el yoga

El gran reto de ser profesor de yoga es encontrar directrices verbales que lleven los alumnos a un buen alineamiento. Es decir, transmitir instrucciones que llevan el alumno a usar su cuerpo con coherencia e integridad. 

Cuando me formé con Mitchell Bleier en EEUU, él nos explicó que las instrucciones verbales se dividen en dos categorías: forma y acción. Comenzamos describiendo la forma de una postura: donde colocar los pies y las manos, cómo alinear la pelvis, etc.. Después, queremos evocar un movimiento intrínseco que da vida a la postura, lo que Mitchell lama acción.

Las directrices tiene que evocar una acción

Articular la forma de las posturas es relativamente fácil, pero evocar una buena acción, o acción integrada, es mucho más complejo de transmitir con el lenguaje. De hecho, hay toda una escuela de trabajo corporal, llamada Ideokinesis, que estudia la relación entre lenguaje y movimiento. En esta disciplina se describen imágenes para mejorar la coordinación y el movimiento de bailarines. Andrés Bernard, en el libro Ideokinesis: A Creative Approach to Human Movement and Body alignment explica lo que él considera una imagen “eficaz”:

“The image, in order to work, needs to make a strong imprint on the nervous system, and in order to do that it has to be unusual. It should not be boring, and it should be of great interest. It can achieve those objectives by being outrageous, ridiculous or so beautiful, or anything that is excessive, in order to grab the attention of the nervous system.”

Traducción:

“La imagen para que sea eficaz tiene que dejar una gran impresión sobre el sistema nervioso y, para ello, tiene que ser insólita. No debería ser aburrida y debería ser de gran interés. Puede obtener estos objetivos siendo absurda, ridícula, hermosísima, o cualquier cosa excesiva para que tome la atención del sistema nervioso.”

Cómo usar imágenes sugestivas en yoga

Se da la casualidad que mis maestros de yoga favoritos utilizan unas imágenes muy sugestivas para guiar a sus alumnos en posturas aparentemente estáticas. Richard Freeman, por ejemplo habla a menudo de desplegar las “alas de los riñones.” Desde luego esta es una imagen atrevida.

A parte de atrevido, Richard Freeman tiene un humor irónico al que saca muy buen partido. En una de sus clases guiadas, mientras manteníamos la postura llamada parivritta parsvakonasana nos desafió a esforzarnos un poquito más. “Extiende el brazo como si te pagaran!” No invitó a imaginar una cifra de dinero exorbitante por cada milímetro que avanzamos en la postura. “Piénsalo bien,” dijo, “podrías hacerte rico!” Esta es una imagen totalmente ridícula. Pero funcionó.

La naturaleza como fuente de inspiración

Mi maestra Dena Kingsberg, por otro lado, es de las que usa imágenes tan hermosas que son irresistibles. Se inspira en su vida cotidiana como la naturaleza sobrecogedora que la rodea (vive en un rincón hermoso de Australia). Se refiere a cascadas y árboles, o a los globos de las fiestas de cumpleaños de sus peques. Explica cada imagen de manera hipnotizante. No puedes estar con la cabeza en otro lado cuando habla. Dice que a pesar de haber estudiado anatomía tropecientas veces, no retiene la información porque la materia la aburre. Sin embargo conoce el cuerpo muy bien y sabe usar imágenes que lo transforman.

Alineamiento a través de la sugestión

Usar imágenes para guiar el movimiento en las posturas de yoga es genial: primero porque las imágenes captan de pleno la atención del alumno, segundo porque se graban en la memoria fácilmente y uno puede volver a ellas cuando quiere. Lo complicado de esta tarea, por parte del profesor, es que requiere no solo de experiencia sino que de valentía. Da mucho miedo hacer el ridículo o, peor aún, confundir a los alumnos. Pero podemos comenzar con pasos pequeños.

Movimiento en las posturas estáticas

Cuando me formé con Dena Kingsberg, ella nos habló de la importancia de despertar 2 movimiento opuestos en cada postura. Por ejemplo en tadasana (parados con los pies juntos y las manos a los lados del cuerpo) “algo” se tiene que mover hacia arriba a la vez que “algo” se mueve hacia abajo. Puede ser que la coronilla se mueva hacia arriba y los metatarsos hacia abajo como puede ser que el corazón deslice hacia arriba a la vez que los hombros deslizan hacia abajo. Estos 2 movimientos en direcciones opuestas dibujan una linea vertical que dinamiza la postura.

¿Es hora de refrescar tu repertorio?

Si en tus clases suenas como un disco rayado, quizás sea hora de refrescar tu repertorio de instrucciones. Paso a paso revisa las pautas que utilizas y analízalas desde la mirada de la forma y de la acción de cada postura. Usa instrucciones sencillas, como la de los dos direcciones opuestas que dibujan un eje de movimiento. Luego, si te atreves, dale una pincelada de color a tus palabras con una imagen sugestiva.

¿Lo probarás? Espero que sí. Te espero en la sección de comentarios.

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

There are 7 comments for this article
  1. Avatar
    Jadisha at 03:48

    Hola bella Zatta! gracias por tu escrito, de verdad que ser maestro de yoga es estar vivo, amar. Definitivamente ir a una clase de yoga significa ir a un encuentro con la vida y con el amor. Un abrazo y muchas bendiciones

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