Mi diario de la gratitud

Mi propósito de año nuevo fue empezar un diario de gratitud. Decidí tomar nota de las cosas por las que siento verdadero aprecio. Para que esta práctica dé fruto, hay que centrarse en los acontecimientos que te llevan un sentimiento expansivo y de bienestar. Empecé con anotar logros, eventos y cumplidos que me provocaban alegría y satisfacción. 

yoga scrapbook

Poco a poco fui anotando cosas más sutiles. La búsqueda de cosas que agradecer me abrió los ojos a unas joyitas cotidianas muy valiosas: una brisa fresca en verano, un rayo de sol cálido en invierno, el ronroneo de mi gata, una buenas carcajadas con las amigas.. Momentos valiosos de mi día a día a los que normalmente no daría mucha importancia. 

Así es como me di cuenta que mi vida está hecha de pequeños milagros que se manifiestan continuamente. Si paro y presto atención puedo ver todo aquello que está bien sin más.  En realidad vivo una vida plena casi sin darme cuenta. La práctica de la gratitud despierta un bienestar sutil que puede permear mi día si se lo permito, si tomo nota. 

gratitude journal scrapbook

También vi clarísimo que mi tendencia natural es hacia la queja y que cuando me quejo es más difícil ver el lado bueno de las cosas. La queja es un hábito que parece liberador en su momento pero que en realidad me atrapa en una sensación de impotencia y malestar. Es curioso observarlo. Noté que me hace sentir sin salida frente a los reto y me da permiso para culpar a otros por mis problemas.  

Así que ahora intento, en la medida de lo posible, quejarme menos y agradecer más. Cuando me fijo en aquello que no me gusta, me pierdo lo que está bien. La práctica de gratitud me hace ver que las cosas más sencillas, las que están a mi alcance ahora mismo, son las más valiosas.  Hasta he aprendido a agradecer las situaciones más complicadas que la vida me presenta.  Entiendo que la vida tiene una sabiduría propia en la que puedo confiar.

¿Cómo se hace un diario de gratitud?

Es sencillo. En mi diario escribo, dibujo y hago collage.  Soy muy visual y me gustan las manualidades, me sientan bien. Quizás tu tengas otro medio que se aproxime más a tu sensibilidad. Puede ser que seas una persona más auditiva que visual, en tal caso podrías grabar tu voz. Lo importante es darse cuenta de que hay mucho que agradecer en tu entorno y en tu vida. 

¿Qué te hace sentir bien? Puede ser un amigo, tu mascota, lo que acabas de comer.. Una vez que lo tengas, apúntalo. Pruébalo durante una semana y cuéntame cómo te ha ido. 

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

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