Descubriendo la tranquilidad en la vida cotidiana

Descubriendo la tranquilidad en la vida cotidiana

Una de las cosas maravillosas acerca de vivir en Australia fue la increíble belleza y la magnificencia en su naturaleza, era inmensa, frondosa y majestuosa.

Su presencia añadió textura y profundidad a mi vida y a mi práctica de yoga. Me ayudó a sintonizar con mi naturaleza interior, a calmar mi mente y a cultivar un estado de receptividad que aporta alimento y satisfacción a mi ser.

Poco después de mi llegada, me mudé a la Shala de yoga donde practicábamos, me quedé allí una semana. El alojamiento que había reservado por internet desde Barcelona me falló, y mi nueva casa no iba a estar disponible hasta al cabo de una semana más tarde, así que en el ínterin, mi maestra me ofreció vivir en la Shala de yoga. Con lo que estaba emocionadisima!

El Center of Balance Yoga Shala es un lugar bello y tranquilo, ubicado al final de una calle residencial y respaldado por el bosque. Ya que no tenía internet ni conocía a nadie, aún, mi tiempo estaba lleno de paz y tranquilidad. Me quedaba hipnotizada por los sonidos de la naturaleza a mi alrededor, eran hermosos, extraños y exóticos. Nunca había escuchado un silencio tan rico en sonidos y texturas!

Cada hora del día ofrecía un paisaje sonoro diferente. Por la mañana los pájaros tropicales daban la bienvenida al día con sus cantos escandalosos. Al mediodía el zumbido de las cigarras era casi ensordecedor. Por la noche había el canto de las ranas y más tarde aún, se escuchaba el crujido inquietante del parche de bambú. Y, si seguía escuchado con mucha atención, podía oír a lo lejos, el sonido reconfortante del océano más allá de la carretera principal.

Lane in meadow and deep blue sky. Nature design.

A medida que escuchaba todo eso, me di cuenta de que cuanto más creaba silencio en mi interior, más podía oír; No podía pensar y escuchar al mismo tiempo, la escucha requiere atención. Poco a poco mi mente se fue apaciguando hasta que mi diálogo interno perdía sustancia y me sentía nutrida y satisfecha sin tener que hacer nada! Aprendí que sentirme llena no depende de hacer nada sino que es el resultado de estar presente y relajada.

Back to reality!

Mi vida cotidiana en la ciudad de Barcelona es todo lo contrario. Me esfuerzo por encontrar un equilibrio sostenible entre el estar presente y el llevar a cabo mis obligaciones de trabajo y vida social. A veces siento que no hay tiempo suficiente para todo lo que tengo planeado o que carezco de la energía necesaria para hacerlo todo! Me paso mucho tiempo preocupada con lo que viene después, distraída de lo que está sucediendo ahora. Desde que he vuelto de mi viaje, mi mente se ha vuelto más dispersa y mis pensamientos errantes toman importancia otra vez.

Ya que la vida de ciudad estrésa, es importante acordarse en reducir la velocidad y hacer menos! En momentos como estos es útil volver a comprometerse con la propia práctica (de yoga o meditación) y revisar los fundamentos. En mi práctica de yoga lo aplico así: Suelto mis ambiciones y vuelvo pacientemente a la calidad de mi respiración: ¿Es lisa, suave y libre de tensión?

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Otra manera que he encontrado para recordarme a mí misma de ralentizar el rítmo es traer la naturaleza adentro de casa. Según la medicina china, el hígado es uno de los órganos más susceptibles al estrés; Me enteré de que uno puede alimentar a la energía del hígado rodeándose de plantas de hoja verde. Si fueras a mi casa verías que tengo plantas de interior y ahora sabes el por qué! Infunden el espacio con una sensación de tranquilidad. A pesar de que no tengo mano para ello, he aprendido a cuidar mis plantitas. Me di cuenta de que cada una tiene que encontrar su propio lugar y ahora nos llevamos muy bien.

Por último, me gusta acordarme en hacer una pausa y escuchar los sonidos a mi alrededor; aunque pueden no ser tan exótico como en las antípodas, el prestar atención interrumpe los pensamientos habituales y me trae de vuelta a la apreciación del momento presente. Mientras escribo esto, por ejemplo, puedo escuchar la lluvia primaveral que cae suavemente, lejos oigo un trueno quejarse de manera intermitente mientras los neumáticos de los coches pisan el asfalto mojado. Es un lujo sencillo parar y saborear estos sonidos durante unos momentos.

¿Cuáles son tus rituales y prácticas que te ayudan a ralentizar el ritmo y restablecer la sensación de serenidad en tu vida cotidiana? Compártelos en la sección de comentarios.

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

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