Corrige la ejecución de las posturas, no la anatomía de tu alumno de yoga

Corrige la ejecución de las posturas, no la anatomía de tu alumno de yoga

Durante el mes de febrero dedicaré las píldoras de anatomía en ayudarte a mejorar tus clases de yoga, tanto a nivel de ajustes físicos como verbales. Pero antes de ira al grano con tips prácticos, quiero darte un poco de perspectiva. Cuando corriges a tu alumno céntrate en mejorar su ejecución de las posturas de yoga en vez de querer cambiar su anatomía.

Recibo muchas preguntas por parte de profesores de yoga que quieren saber como corregir problemas estructurales, desde pies planos, a tobillos que tiene un rango de movimiento limitado, a la hipercifosis, cervicales rectificadas, etc..

No sabemos a qué se debe la forma física del alumno

La cuestión es que no sabemos a qué se debe la forma física de otra persona. El yoga ayuda a flexibilizar los tejidos blandos y esto brinda un mayor rango de movimiento lo cual también incide en la postura y el porte. Pero no podemos cambiamos la forma de los huesos ni la de las articulaciones del alumno, es decir no podemos cambiar su estructura.

Tampoco sabemos si se puede cambiar

Significa que una persona con hipercifosis estructural no logrará cambiar la forma de sus huesos, por mucho que haga yoga. Lo que sí va a conseguir es más flexibilidad, movilidad y mejor postura. Pero su estructura ósea seguirá siendo la misma.

Intentar cambiar el alumno es frustrante para tu y él

Te lo cuento porque veo que muchos profesores de yoga se centran en cambiar el cuerpo físico de sus alumnos en vez de ayudarle a mejorar su práctica de yoga. Esto resulta increíblemente frustrante tanto para el alumno como para el profesor.

¿Le estás transmitiendo el mensaje de que es defectuoso?

El alumno se siente defectuoso al ver que su cuerpo es el foco de la práctica, y el profesor se siente frustrado cuando el alumno no cambia como le gustaría. Pero el problema no es tanto el resultado como el foco de la mirada. En vez de pensar en yoga pensamos en cambiar la persona. ¡Error!

Es un tema tan importante que quise dedicarle una píldora entera porque la intención que impulsa tu enseñanza hará que obtengas un resultado u otro.

Intenta mantener objetivo realistas

Cuando tu expectativa es poco realista no vas a conseguir los resultados que buscas. Si quieres corregir una escoliosis, por ejemplo, te estás metiendo en un berenjenal. Por un lado porque no estás teniendo en cuenta lo que ocurre a nivel anatómico en el cuerpo de tu alumno y lo que esto implica. Por otra parte porque te estás centrando en cambiar a la persona en vez de ayudarle con su práctica.

Céntrate en tu intención

Así que cuando te preparas a corregir tu alumno, céntrate siempre en ayudarle a mejorar su práctica. ¿Qué instrucciones necesita tu alumno para mejorar su ejecución de la postura? ¿Qué variante o adaptación de la postura está a su alcance ahora mismo? ¿Qué es lo que desconoces sobre su cuerpo y su estructura?

Recuérdate que le aportas con el yoga

No des por hecho que los cambios que quieres ver en él son alcanzables, la verdad es que no lo sabes. Lo que sí sabes es que el yoga proporciona bienestar: aporta flexibilidad, mejor postura y equilibrio mental, entre otros muchos beneficios. Sabes también que los beneficios del yoga ocurren mediante la práctica con la ejecución de posturas. Aprende a aceptar tu alumno tal y como es y de ahí ayúdale a refinar su práctica.

Hablame de ti y tu experiencia. ¡Te espero en los comentarios!

En las próximas píldoras te daré unas pautas para mejorar tu comunicación verbal y ajustes físicos para que tu alumno saque el máximo provecho a tus clases. Pero por ahora te quiero dejar con esta frase: corrige la ejecución de las asanas y deja de intentar cambiar la anatomía de tu alumno.

¿Sabes distinguir la diferencia?

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

There are 4 comments for this article
  1. Avatar
    Mónica at 11:11

    Hola Julia!
    Estoy de acuerdo en lo que dices, y en su importancia.
    Mi relación con mi cuerpo ha sido así, tengo una columna rectificada ha raíz de un accidente y también por mis tendencias de carácter. Me ha llevado muchos años de trabajo corporal recuperar mis curvas anatómicas, y aceptar lo que no puede cambiar en este momento o para siempre.
    Me he visto muchas veces en clase intentando entender el como corregir o por lo menos no empeorar las estructuras, insistiendo en una mirada corta.
    Ahora intento trabajar desde recuperar la globalidad, no sólo física, y escuchar lo q cada cuerpo cuenta.
    Creo q hai una parte estructural que si que cambia, que es un proceso largo y paulatino, imperceptible a veces como el crecimiento de una flor, y que implica un cambio en el posicionamiento vital.
    Y que no se hace a base de empujar, si no más bien de escuchar, tomar contacto con los contenidos y acoger…

    Gracias!

    • Julia Zatta
      Julia Zatta Author at 17:25

      Gracias por contarnos tu experiencia, Mónica. Estoy conforme que trabajar desde la globalidad es lo que da mejores resultados. Y que no hay que empujar porque a largo plazo es contraproducente. Un abrazo!

  2. Avatar
    Nieves at 10:33

    Excelente píldora, Julia. Muchas gracias por la generosidad en compartir reflexiones tan ilustradoras. Después de algunas frustraciones al cometer el error que describes, intuitivamente estoy yendo hacia dónde indicas, procurando siempre respetar el cuerpo de mis alumnos, el momento en el que están, e invitándoles a concentrarse en otros aspectos de la práctica más allá del cuerpo. No sabía muy bien por qué, pero es algo como que ha venido solo, entiendo que gracias a la experiencia. Ahora que te escucho, entiendo mejor la razón y me identifico con lo que cuentas. Muy bueno, de verdad

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