Propósito de año nuevo

Propósito de año nuevo

He aquí mis propósitos de año nuevo:

  1. Escribir un diario de gratitud.
  2. Abstenerme de las quejas y las críticas.

Empecé por la práctica del agradecimiento

Había leído acerca de ello y me pareció una buena idea aun qué me resistí a comenzar. Algo me decía que no me iba a resultar fácil.. era cierto. Las primeras semanas me costaba encontrar cosas por las que estar agradecida. Apenas se me ocurría algo cada cuatro días 🙁

Mi única regla era que solo podía anotar aquellas cosas por las que sentía verdadero aprecio, no las que por lógica debería agradecer. Si siento alegría, o satisfacción por haber logrado algo, o si recibo un cumplido lo apunto en mi cuaderno. Cuando practico yoga, por ejemplo, lo apunto (¡es un logro!), si hace un día bonito, si veo algo bello, si tengo una buena conversación, si pienso en alguien que extraño.. Todas esas cosas acaban en mi libreta.

A veces las cosas por las que estoy agradecida me sorprenden

Una de mis primeras entradas fue sobre la luna llena. Este día había madrugado para ir al aeropuerto. Al vislumbrar la luna llena desde mi balcón, todos mis pensamientos se callaron, me quedé asombrada frente a su belleza. Sentí gratitud. Su silenciosa mirada me recordó que más allá de la estrecha mirada de mis preocupaciones existe un universo entero, infinito y misterioso. 

girl with hatLa práctica de la gratitud es curiosa porque me obliga a estar mas atenta a lo que pasa a mí alrededor. Tengo que fijarme en los momentos agradables, por muy pequeños que sean, y además les tengo que dar nombre. Estoy descubriendo muchos pequeños milagros a lo largo de mi día que normalmente pasarían desapercibidos. Desde que comencé esta práctica, he llegado a sentirme bien incluso en días dificiles. Es extraño y agradable.

¡No a las quejas!

El abstenerme de las quejas fue más complicado. Lo admito, ¡soy muy criticona! Juzgo, critíco y protesto contra todas las circunstancias y las personas que me me molestan. Por supuesto le echo la culpa al otro. Me alivia, es como rascarse una picadura. Sé que es un escape temporal y además noto que este hábito me mantiene atrapada en una sensación de impotencia.

Hace poco escuché que ser excesivamente críticos refuerza la autocrítica. Eso me asustó, porque es cierto. Cuando me empeño en buscar las faltas a mi alrededor, estoy hiper consciente de mis defectos y, lo que encuentro mas triste aún, ciega a mis dones. Quiero valorarme más y aportarle algo bueno al mundo. Y quiero ser agradable para los demás.

Lo curioso de estas dos prácticas es que se refuerzan mutuamente. A pesar de que apenas estoy empezando a prestarle atención, noto un cambio. Por ejemplo: es mucho más fácil sentir agradecimiento cuando no  estoy enfurruñada. Me siento más ligera. Ahora que la queja está prohibida tendré que encontrar nuevos temas de conversación y nuevos recursos para enfrentarme a lo que me incomoda.

¿Cómo es tu practica de gratitud? ¿Qué es lo que te aporta?

This article was written by
Julia Zatta

Julia se dedica a impartir cursos de anatomía a profesores de yoga en persona y on-line. Síguela en Facebook e Instagram para estar al tanto de sus cursos y artículos.

There is 1 comment for this article
  1. Susana at 12:28

    Hola Julia! Que buenísimo trabajo! Yo lo practico desde hace años….mi abuelo me lo transmitió y cada día sigo agradeciendo toodo lo bueno que hay en mi vida. También trabajo mucho en dejar atrás las críticas y juicios sobretodo hacia mí misma, este lo encuentro más difícil….pero ahí estamos, y cuando caigo en ello intento decirme: ok! No pasa nada, la próxima vez lo harás mejor! Porque antes me juzgaba cuando era conciente de que estaba juzgando. Así que ahora practico ser amable conmigo misma……para serlo así con todos!! Me encanta que compartas!! Ánimo y un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *