El Método Rolf ayuda a liberar el cuerpo de tensiones posturales devolviéndole su equilibrio natural. Sus beneficios tienen una amplia repercusión a nivel físico, mental y emocional. Es un proceso interactivo y participativo. Consiste en un ciclo de sesiones en las que se estimula al cliente a descubrir su propia verticalidad gracias al acompañamiento del terapeuta y la manipulación del tejido conectivo.